pero muy blanda.
Se le daba distintas formas, naciendo la Alfarería:
Ladrillos macizos para construir cabañas y canales,
vasos y vasijas huecas para guardar alimentos líquidos, aceite, vino.
Después se dejaban secar y finalmente se cocían en hornos.
Desde el Sur de la Península Ibérica el vaso campaniforme se extiende por el Mediterráneo.
Vaso campaniforme
Los vasos endurecidos en el horno aguantan el fuego,
inventando así el cocido, caldo con huesos, raíces y legumbres.
¡En Invierno que bién sienta el caldo calentito!
Dibujamos los panes que metemos en el horno.
Coloreamos, subrayamos palabras y escribimos los panes y el humo.

Ficha horno de arcilla
Para ser alfareros, probaremos primero con plastilina.
Hundiendo los dedos en una bola damos forma de vaso o de vasija.
Grabamos el borde de la concha en la pared del vaso.
¡Bandeja al horno!
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